Berrien aukeraketak

Violencia doméstica y alcohol: cómo actuar desde el ámbito profesional de las drogodependencias

La confección de esta guía se enmarca en el proyecto MALVA de prevención de violencia doméstica asociada al abuso de alcohol de la Fundación Salud y Comunidad, que cuenta con la colaboración de la Conselleria de Sanitat de la Generalitat Valenciana-Agencia Valenciana de Salud y del Plan Nacional sobre Drogas del Ministerio del Interior. La constatación de la presencia del alcohol en más del 50% de los casos de malos tratos, sin dejar de lado los factores culturales que intervienen en las situaciones de violencia familiar, nos ha llevado a tener muy en cuenta esta variable, poco contemplada hasta el momento, como una nueva e importante vía de prevención. Esta guía responde a la necesidad de formar a los profesionales sanitarios y de drogodependencias sobre un aspecto, el de los malos tratos, estrechamente vinculado a su ámbito de intervención. A menudo, las víctimas de malos tratos, a causa de la situación de violencia en la que se hallan inmersas y, sobre todo, por las consecuencias que ésta genera – depresión, disfunciones del sueño, desestructuración familiar, etc.– acuden a los centros de atención primaria. Normalmente, las víctimas de la violencia doméstica tienen dificultades para ir en busca de ayuda explícita para ese problema. Por esto, la asistencia de estas personas a estos centros (los de salud y los de servicios sociales, principalmente) se convierte en una ocasión única para realizar una detección precoz y prevenir nuevas agresiones y, por ello, en un instrumento muy eficaz para luchar contra la violencia doméstica. Para ayudar a los profesionales de la asistencia primaria a detectar los posibles indicios de violencia y su relación con el abuso de alcohol, la Fundación Salud y Comunidad ha elaborado dos guías: una dirigida a los profesionales de la atención primaria, y otra dirigida a los profesionales de atención a drogodependientes. Mientras que los primeros tendrán más ocasiones de atender a posibles víctimas, los profesionales de atención a drogodependientes tienen en sus manos la posibilidad de detectar tanto víctimas como agresores domésticos entre sus pacientes. Y es que, a veces, las mujeres maltratadas pueden recurrir al alcohol para evadirse de su dura situación o porque a través de una pareja alcohólica, se han iniciado en el consumo de esta sustancia. La guía detalla los indicadores indirectos que señalan una posible situación de violencia doméstica (lesiones físicas recientes o pasadas, estrés, miedo, trastornos menstruales, entre otros) o de abuso de alcohol (merma cognitiva, fallos de memoria, etc.), así como las claves para poder ayudar a quienes las padecen. De esta manera, los profesionales podrán proporcionar un servicio de detección precoz y un asesoramiento más completo. En ocasiones, una detección a tiempo de una situación de malos tratos puede ayudar a reducir la duración y gravedad del sufrimiento de las víctimas, e incluso bloquear a tiempo un potencial maltrato. Asimismo, la guía aporta mecanismos para entrevistar a las personas maltratadas sin resultar intrusivos. Para ello, es fundamental, como destacan las guías, garantizar la confidencialidad de manera explícita y crear un clima de confianza para que los profesionales puedan poner en conocimiento de las víctimas o potenciales víctimas la existencia de una red de recursos asistenciales (legales, servicios sociales, casas de acogida, centros 24 horas, etc.) que pueden motivarlas a solicitar ayuda. En definitiva, con esta guía el proyecto MALVA quiere aportar una nueva herramienta que contribuya a eliminar esta problemática tan presente en la sociedad actual.

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Itzuli