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Juegos sin dinero, un nuevo método de reducción de daños entre las personas afectadas por ludopatía

Durante los últimos años, muchos países han experimentado un aumento en el número de personas afectadas por la ludopatía. Para poder reducir el juego problemático sin prohibir del todo los juegos al azar, se están buscando nuevos métodos de intervención que, mediante el fomento del juego responsable, prevengan la adicción. Una de las innovaciones en este campo son las máquinas de juego que no funcionan con dinero en efectivo, sino con tarjetas recargables o tiques. Si el jugador gana, se le concede un premio en forma de dinero cargado en la tarjeta, un recibo que puede canjear por dinero o utilizar para seguir jugando. Este estudio pretende hacer una revisión de la evidencia científica existente de estas nuevas formas de juego. A pesar de que no se han realizado todavía muchos estudios en este ámbito, los autores de este documento se atreven a sacar algunas conclusiones de su análisis de literatura. Parece que los jugadores prefieren sistemas donde su consumo de juego es registrado y donde se les informa regularmente del desembolso que han efectuado ante los juegos donde el jugador tiene que poner límites de antemano en cuanto al gasto que puede realizar durante la sesión de juego. Esto indica que algunos de los nuevos dispositivos de juego sin premio en metálico resultan viables. No obstante, se detectan también varias barreras que podrían obstaculizar su implantación. En primer lugar habría que asegurar que los nuevos sistemas fueran fáciles de usar y que ofrecieran una confidencialidad absoluta. Además, las empresas de juego manifiestan un cierto escepticismo hacia los juegos sin dinero, por la sospecha de que los costes ocasionados por la necesaria inversión en tecnologías. Y a pesar de la existencia de una conciencia extendida sobre los beneficios que pueden aportar los juegos sin dinero para prevenir la ludopatía, parece que, de momento, tampoco suscitan un gran interés por parte de los legisladores.

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Itzuli