Berrien aukeraketak

Guía sobre el tratamiento farmacológico combinado con intervenciones psicosociales

World Health Organization, Guidelines for the psychosocially assisted pharmacological treatment of opioid dependence, Ginebra, 136 págs., 2009.

Según estimaciones de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), en el mundo hay alrededor de 15 millones de personas adictas a los opiáceos. La adicción a estas sustancias, y a la heroína en particular, conlleva a menudo conductas que ponen en riesgo la salud y el bienestar de quienes consumen estas drogas. Para evitar el contagio del virus del VIH y la transmisión de otras enfermedades, prevenir las sobredosis, reducir la delincuencia y aumentar la calidad de vida de los drogodependientes que consumen opiáceos, las Naciones Unidas –que en un pasado no muy lejano se mostraban reacias hacia los programas de reducción de daños–, toman ahora partido, mediante la publicación de esta guía, por la implantación de programas de mantenimiento. Porque aunque las cuatro medicinas (metadona, buprenorfina, naltrexona y clonidina) abordadas en el manual son fármacos que pueden ser utilizados bien para la desintoxicación, bien en los programas de mantenimiento, la Organización Mundial de la Salud, entidad responsable de esta guía encargada por las Naciones Unidas, señala que los programas de mantenimiento resultan más eficaces. Habida cuenta de que para mejorar la adhesión y los resultados de las terapias conviene incluir intervenciones psicosociales, la guía establece los requisitos mínimos que, según la literatura científica, deben cumplir ambas modalidades de abordaje.

ver informe

Itzuli