Berrien aukeraketak

GHB and its precursor GBL: an emerging trend case study

Hillebrand, J. et al. Serie Thematic Papers. Lisboa: European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction, 2008. 32 p.

El Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías ha iniciado con este exhaustivo repaso de la prevalencia, los patrones de uso y los efectos del GHB o éxtasis líquido una serie de estudios monográficos de caso, orientados a construir un ‘corpus’ de conocimiento unifica-do a nivel europeo en relación a las tendencias emergentes en relación a diversas sustancias poco o mal conocidas. Este primer análisis se centra en el consumo del GHB, y de alguno de sus precursores químicos, como el GBL. Se trata de una droga de consumo minoritario, ex-tendida a partir de los años 90 y que se ha rodeado de una cierta mitología, como droga generadora de deseo sexual, euforizante, desinhibidora y, además, barata (entre diez céntimos y dos euros la dosis, según los autores del informe). Aunque su consumo es bajo entre los jóvenes en general (la han consumido en Europa entre el 0,5% y el 1,4% de los jóvenes, dependiendo del país) entre ciertos grupos o contextos (clubs nocturnos, etc.) la prevalencia de consumo, al menos experimental, se eleva notablemente. Incrementos pequeños en la dosis consumida, así como la mezcla con otras sustancias, provocan cambios importantes en sus efectos adversos, incluyendo la pérdida de consciencia y el coma, lo que incrementa los riesgos asociados al consumo de esta sustancia. Los expertos, además, han mostrado su preocupación por el consumo de algunos de los precursores químicos del GHB, que desencadenan efectos similares al metabolizarse en el organismo, y presentan riesgos adicionales. Con todo, no se han registrado muertes específicamente relacionadas con esta sustancia, en primer lugar porque pocas veces se consume de forma aislada y, en segundo, porque la mayor parte de los análisis realizados no suelen ser capaces de detectar esta sustancia. Para los autores del estudio, la disponibilidad de la sustancia y de sus precursores, la existencia de redes de promoción y difusión a través de internet, y su similitud con el alcohol -tanto en la forma de administración como en los efectos- podrían facilitar un alza en el con-sumo. Los efectos adversos que provoca, los cambios normativos adoptados para limitar su comercio, y su asociación como droga relacionada con casos de violencia sexual pueden a su vez, por el contrario, actuar como barrera a la difusión de su uso.

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Itzuli